lunes, 14 de marzo de 2011

Cuando te vayas...


Cuando te vayas
el destino me asestará el último golpe bajo,
y el corazón,
resentirá el fin de un eterno duelo.

Correré a mis libretas
desde la negra, hasta la azul,
buscando lo que eras
lo que fuimos.

Repasaré las líneas marrón,
las canciones, lugares, momentos...
y la historia se me diluirá como cristales de sal
todos, expuestos al fuego.



Estaré tentada a detenerte
y me sabré sin derecho.

Frente a ti
me guardaré las lágrimas para las noches.
ninguna para ese próximo día
en que no estés.

Te despediré con el corazón en la boca,
con la callada súplica,
con la resignación,
con la impotencia,
con la derrota.

Bendeciré tu adiós como aquella primera vez,
como todas las veces en que te he visto partir
y separarte de mis pasos siguiendo los tuyos.

Te sonreiré, sincera,
con el alma hecha trizas,
con la esperanza desintegrada,
con el ánimo perdido.

Al final,
te daré las gracias por haberme preparado;
por enseñarme a caminar nuestras calles,
a mirar nuestros lugares,
a transitar nuestra ciudad, sin ti, antes de irte.

Ahora será más sencillo...
muchísimo más sencillo.

Y el resto de mi vida,
recordaré...
seguro te recordaré.

De la serie "Ensayos del Silencio".
17 de enero de 2011