lunes, 14 de marzo de 2011

Cada pasillo...




Me he descubierto, otra vez, practicando el insistente deporte de invocarte.

Nada dificil por cierto,
para esta memoria que se niega a vencerse.



En cada pasillo reconstruyo nuestras diferencias,
las coincidencias, las elecciones y nuestra fácil negociación.

Decidíamos cómo construirnos entre cremas, shampoos y mascarillas.
Decidíamos cómo alimentarnos entre cereales, jugos, sopas y atunes.
Decidíamos qué croquetas y qué premio; qué correa y qué cepillo.

La única discusión eran las marcas.

Decidíamos entre blancos, velas e inciensos, la atmósfera del amor nocturno.

Decidíamos bien fácil entre risas y charlas;
decidíamos cómo compartir y reinventarnos para la cena y, en un futuro, también para el desayuno.

El futuro...

Tú y yo,
en cada pasillo
decidíamos,
hasta que tú lo decidiste.

De la serie "Ensayos del Silencio"
19 de enero de 2011